Si quedas con un italiano probablemente lo harás en alguna de sus encantadoras plazas y la Piazza di Spagna tiene muchas opciones de ser la elegida. Se trata de una plaza muy especial que data del siglo XVII y recibe el nombre precisamente por la embajada española ante la Santa Sede, situada en un lateral frente a la plaza.

¿Qué nos encontramos en la Piazza Di Spagna?

Uno de los puntos clave de la plaza es su escalinata que sería inaugurada en el año 1725. El objetivo de la misma era unificar la iglesia de Trinità dei Monti, situada en lo alto, con la propia plaza. Esta escalinata fue financiada por la antigua Casa de los Borbones.

Hay algo que todos tenemos que hacer en el momento en el que nos encontremos en esta plaza: subir a lo más alto. Desde ahí podemos disfrutar de unas vistas de los tejados de Roma que no dejan indiferente. Por estas escaleras también se organizan desfiles de importantes diseñadores cada año, en la Semana de la Moda de Roma. Quizás sea por esto que justo al frente de la plaza de España de Roma se encuentra la calle con las tiendas más exclusivas de la ciudad.

La escalinata tiene 135 peldaños y fue una obra construida por Francesco De Sanctis y Alesandro Specchi. No fue un proyecto fácil de realizar ya que tuvieron que estudiar de qué manera poder contrarrestar el desnivel de la zona. Finalmente se decantaron por la idea de construir una escalinata con jardinera que, en los meses de verano y de primavera, tendría flores que haría que el acceso fuera mucho más encantador.

Pero esto no es todo, en el inicio de la escalinata nos encontramos con la obra “La Fontana della Barcaccia” de Pietro Bernini.

Sería el Papa Urbano VII quien encargaría a los Bernini la construcción de esta obra en recuerdo de un barco que había naufragado en el río Tíber por las fuertes inundaciones y, según se contaba, este barco acabó llegando a la plaza.

Si analizamos la barca en detalle nos podemos encontrar con algunos elementos muy interesantes como los escudos de la familia Papal o el de los Bernini, además de otros motivos en forma de abeja.

La construcción de la fuente tampoco fue fácil precisamente y es que en el momento en el que tuvieron que abastecerla de agua, se dieron cuenta de que la presión del acueducto dell’Acqua Vergine no era suficiente, por lo que tuvieron que crear una suerte de bañera a un nivel más bajo que pudiera rodear la barca.

Pasear por esta plaza mientras tomamos un helado italiano o sentarnos a descansar en su escalinata es todo un placer y más ahora tras su última restauración en septiembre de 2016 que podemos disfrutar en todo su esplendor.

Como comentaba antes, una de las calles más populares y exclusiva es Vía Condotti, considerada la calle de la moda de Roma. Aquí podemos encontrar tiendas de diseñadores como Valentino, Armani, Cartier… justo frente a la plaza.

También en su cercanía podemos tomar un café en la cafetería más antigua de Roma, el Caffé Greco de 1770, teniendo en cuenta que su precio puede ser un poco más elevado que en el resto de locales.

En esta plaza también podremos disfrutar de un trozo de pizza en alguno de los locales de “pizza al taglio” o recurrir a la típica y poco original hamburguesa de un McDonald’s. Como curiosidad, el diseñador Valentino fue a los tribunales para denunciar a esa cadena alegando que el olor de esa comida rápida era tan repugnante que no quería que impregnara el lugar.

Tanto si quieres saborear un helado, unos nuggets, o si quieres disfrutar de unas bonitas vistas, la Piazza di Spagna es uno de los mejores lugares para hacerlo.